Blogia

RECETASDELAABUELA/MAYRA DESDE SU COCINA

Pescado a la veracruzana

Pescado a la veracruzana

(Sobre un  plato típico México)4 Servicios 

Ingredientes:

 Cuatro filetes de pescado, 1 limón, 1 cucharada de aceite, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 1 ají picante, 1 ají pimiento curtido, 4 tomates maduros grandes, 2 cucharadas de alcaparras, 1 cucharada de aceitunas, ¼ mazo de cilantro o perejil, ½ cucharadita de mejorana. ½ cucharadita  de orégano, 2 hojas de laurel, 1 rajita de canela, 2 clavos de olor, 1 tira de cáscara de naranja, 1 taza de caldo, pimienta negra molida y sal a gusto. 

Preparación:

 Lave los filetes de pescado. Limpie y pique la cebolla en ruedas. Limpie y machaque los ajos. Lave, limpie y pique en tiras el ají picante. Lave, pele, limpie y pique en tiras los tomates. Lave y pique finamente  el cilantro o perejil y la mejorana.Ponga los filetes en una fuente de cristal. Agregue el zumo de limón y sazónelos con la pimienta negra y sal.Ponga en un sartén el aceite. Agregue la cebolla y fría, revolviéndola con frecuencia,  durante 4 minutos. Agregue el ajo y los ajíes y fría de igual forma durante el mismo tiempo, hasta que la cebolla esté suave y no dorada. Agregue los tomates, las alcaparras, las aceitunas, 2 cucharaditas de jugo del ají curtido. Fría durante 1 minuto. Agregue ¾ parte del cilantro o perejil, la mejorana, el orégano, las hojas de laurel, la rajita de canela. Inserte los clavos de olor en la tira de naranja y agréguela al sartén. Fría durante 5 minutos. Agregue el caldo y hierva durante 10 minutos, o hasta que esté espeso y se hayan mezclado bien todo los sabores.Agregue los filetes en esa salsa. Deberá cubrirlos. Cocine durante 5 minutos por cada lado. Puede sazonar con más sal y el jugo de pimiento curtido, si lo desea. Saque la tira de naranja con los clavos de olor.Sírvalo en una fuente. Adorne con   el cilantro o perejil restante. 

Filete de pescado con queso

Filete de pescado con queso

4 servicios: 

Ingredientes:

 

Un kilogramo de filetes de pescado, 1 taza de leche, 300g de queso, 1 cucharada de mantequilla, 1 cebolla, 1 cucharada de salsa inglesa, 1 cucharada de mostaza dulce, pimienta y sal a gusto.

 

Preparación:

 Por separado, pase por la batidora eléctrica la cebolla y el queso. Ponga en un sartén la mantequilla y embarre  toda la superficie del mismo. Coloque la mitad de la cebolla batida y encima la mitad del queso batido y ponga encima los filetes de pescado, cúbralos con la otra parte de la cebolla y encima el queso restante.Bata la leche con la salsa inglesa, la mostaza, pimienta y  sal. Y añádalo por encima del queso. Cocine a fuego lento. Sírvalo en una fuente. Guarnezca  con vegetales. 

Cerdo en adobo con salsa de frijoles negros

Cerdo en adobo con salsa de frijoles negros

(Sobre un  plato típico de México y EE.UU.)

4 Servicios

 Ingredientes:

Cuatro filetes de cerdo, 1 ají picante, 1 ají pimiento, 1 rajita de raíz de  mangle rojo, 4 dientes de ajo, 1 cebolla morada pequeña, 4 naranjas agria, 4 limones, 3 cucharadas de vinagre, 1 cucharadita de orégano, ¼ cucharadita de pimienta blanca, 3 tazas de salsa de frijoles negros, pimienta negra molida y sal a gusto.

Preparación:

Lave y limpie los filetes de cerdo. Lave, limpie y pique los ajíes en tiras finas. Limpie y machaque los ajos. Limpie y pique en ruedas finas  la cebolla.Ponga los filetes en una fuente de cristal o cerámica.Ponga en una batidora  los ajíes, el ajo, la cebolla, los zumos de naranja y  limón, el vinagre, el orégano, y la pimienta blanca. Bata bien.Agregue el adobo sobre los filetes.  Añada la rajita de mangle. Tape la composición y déjela adobar en el refrigerador  entre 12  y 24  horas. Voltee  los filetes 2 ó 3 veces durante ese tiempo.Caliente la parrilla o asador de horno a temperatura mediana-alta. Si no tiene,  puede usar plancha o un sartén  y ponerlo a fuego alto.Saque los filetes del adobo y sazónelos con pimienta negra y sal y áselos de  6 a 8 minutos por cada lado. Colóquelos sobre  una tabla de picar, déjelos reposar y píquelos en lonjas delgadas.Sírvalo en fuente  o en  platos individuales. Póngale por encima  la salsa de frijoles negros (VER) y  reparta la carne en forma de abanico. 

Cocteles cubanos

Cocteles cubanos

Ciro Bianchi Ross

 

¿Qué tal si hablamos hoy de los cocteles cubanos?  En verdad, mejor sería decir de cocteles cubanos. Hablar sobre todos es imposible ya que nuestra coctelería es muy numerosa y variada.

            Alejo Carpentier lo dijo hace ya muchos años cuando afirmó que La Habana era la ciudad del mundo que mayor variedad de bebidas podía ofrecer al paladar curioso del viajero. El autor de esta página en su peregrinar por bares y cantinas, como dice el célebre bolero que interpretaba Orlando Contreras, llegó a acopiar más de trescientas recetas de cocteles. Las había de todas partes del país: de La Habana, sobre todo, pero también de Baracoa y Viñales porque si de algo se precia y enorgullece este escribidor es de haber recorrido Cuba –y muchos de sus cayos- de punta a cabo. Pero las fórmulas son ciertamente muchas más; en la computadora del Floridita, que es uno de los bares más famosos del mundo, había hace ya algunos años más unas 450. Y no eran todas.

            Claro que a un coctel lo refrenda el tiempo. Surge en cualquier bar y se impone o no en la preferencia de los bebedores. Así, hay cocteles cubanos que nadie recuerda o que aunque se recuerden no se degustan, mientras que otros se popularizan y dan la vuelta al mundo. El gusto del buen bebedor es, en esto, particularmente sabio.

            Cuando se habla de los grandes cocteles cubanos, se alude al Saoco, al Mulata, al Mary Pickfords, al Presidente y al Mojito. Y también al Cuba Libre, al Santiago, al Isla de Pinos y, por supuesto, al Daiquirí, que es el rey de los cocteles cubanos. Así lo reconocen los especialistas.

            Cantineros  ilustres hay también muchos en Cuba, gente que hizo de su oficio un arte. La relación, en esta línea, la encabeza, sin duda, Constantino Ribalaigua, el propietario del Floridita, el Constante de Islas en el golfo, la novela de Hemingway. Nació en España, se nacionalizó cubano y falleció en La Habana en 1952. Es el creador del Mary Pickfords, inspirado en la actriz norteamericana conocida como “la novia de América” –América tendría después otra novia más nuestra, Libertad Lamarque-, y el Havana Special, que tomó su nombre del de una línea naviera cuyos barcos hacían la travesía entre Tampa y la capital cubana. Constante asimismo se asocia al Daiquirí y al Presidente, aunque no los creara.

LOCOS POR EL DAIQUIRÍ

El Presidente -¡asombro!- fue idea del mayor general Mario García Menocal. El entonces primer mandatario llegó una tarde al Floridita y pidió a Constante que en un vaso de mezcla pusiera hielo, gotas de curazao, vermut blanco italiano y ron carta oro. Dijo que lo revolviera y se lo sirviera en una copa alta, de bacarat, adornada con una guinda y un pedacito de cáscara de naranja. Constante comentó entonces: “General, aquí tiene su Presidente”.

            Hay quien dice que en sus inicios el Daiquirí se llamó Canchánchara, la bebida preferida por las tropas independentistas cubanas. Nuestros libertadores, cuando podían, la degustaban endulzada con miel de abeja para alejar las penas, los dolores y la fatiga. Pero en verdad el Daiquirí nació en las minas de hierro del mismo nombre del oriente del país, y se popularizó en el hotel Venus, de Santiago de Cuba; el antiguo hotel Venus, el que se hallaba frente al parque Céspedes y se derrumbó cuando el terremoto de 1932.

            En el hotel Venus, sin embargo, el Daiquirí se preparaba al rumbo, sin medidas exactas, según la inspiración del cantinero, y se enfriaba con trozos de hielo. Fue Constante, entonces, en el Floridita, quien estableció la norma precisa  de este coctel.

            Comenzó a enfriarlo con hielo frapé y descubrió que el trago no tolera sino onza y media de ron; si se le echa menos, la batidora protesta, si se le echa más,  queda aguado. Descubrió asimismo que no se podía dejar en la batidora más de un minuto y se percató por último del sabor que le confería el marrasquino.

            Hemingway inmortalizó el Daiquirí en su narrativa. Otros escritores importantes tampoco lo han pasado por alto en sus textos y en sus vidas.

            García Márquez, Premio Nobel de Literatura al igual que Hemingway, se refiere al Daiquirí como “una combinación de ron diáfano de la Isla con polvo de hielo y jugo de limón”. Y otro Nobel, aunque rechazara el galardón,  Jean Paul Sartre, en su Huracán sobre el azúcar, el apasionante reportaje que escribió sobre Cuba en 1960, lo menciona como “una especialidad cubana que nos agrada por el leve gusto a ron y de su limón diluido en hielo”. Graham Greene, que mereció diez veces el Premio Nobel aunque nunca se lo dieran, y que fue, al decir de García Márquez, un inventor de cocteles diabólicos, lo degustaba, y de qué manera, durante sus estancias en La Habana. García Lorca se entusiasmó con el Daiquirí del Floridita. Lezama Lima rememoraba el día en que acompañó a Miguel Ángel Asturias, el notable novelista guatemalteco y Premio Nobel por añadidura, a ese afamado bar-restaurante. Nos deleitamos, aseveraba el autor de Paradiso, con aquella bebida helada que es como el néctar de los dioses. El argentino Julio Cortázar lo tenía como el primero en lo que a cocteles cubanos se refiere. Así lo confesó al autor de esta página que bebió su primer Daiquirí en la compañía siempre grata y estimulante del novelista de Rayuela.

FRANCIS DRAKE Y EL MOJITO

El Saoco, de seguro, tiene origen campesino. Solo en el campo cubano pudo haber surgido esa mezcla mágica de ron blanco y agua de coco. El Cuba Libre nació en el Floridita, cuando todavía ese bar se llamaba La Piña de Plata, en los días de la instauración de la República (1902). El Isla de Pinos incluye en su fórmula el zumo de esa maravilla de las frutas cubanas que es la toronja. Y el Santiago se prepara con dos líneas de ron blanco y un golpe de curazao rojo. El Mulata tuvo que haber sido creado por un barman español. Rinde tributo como pocos a la belleza y distinción de la cubana. Se elabora con ron añejo, lo que le da un toque de superioridad único.

            ¿Y el Mojito? Aseguraba don Fernando G. Campoamor, historiador del ron,  que el corsario británico Francis Drake es el creador de un coctel que hasta bien entrado el siglo XIX fue muy demandado en las latitudes antillanas. Se elaboraba con aguardiente y se llamaba Drake. Tenía, se dice, propiedades curativas. Al menos en su novela El cólera en La Habana (1838) Ramón de Palma hace decir a uno de sus personajes: “Yo  me tomo todos los días a las once un draquecito y me va perfectamente”. Es el antecedente del Mojito.

            Desde 1910 comienza a hablarse del Mojito batido, pero habría que esperar a la década de los 30 para que apareciera el Mojito actual. Surge en el bar del balneario de La Concha, pasa a otros bares habaneros, se populariza y llega a La Bodeguita del Medio, donde adquiere carta de ciudadanía internacional. No tiene la prestancia del Daiquirí ni el empaque del Presidente ni el barroquismo del Mary Pickfords ni la altanería del Mulata, pero es uno de los diez clásicos de la coctelería cubana junto al Saoco, el Isla de Pinos, el Santiago, el Havana Special y el Cuba Libre.

           

Majarete

Majarete

4 servicios 

Ingredientes:

Cuatro tazas de maíz tierno molido, 2 taza de leche, ½ taza de coco rallado, 200g de azúcar, 1 rajita de canela, 1 limón, 1 cucharada de canela en polvo y 1 pizca de sal.

Preparación:

Mezcle el maíz molido con la leche y cuélelo. Añada  el azúcar, el coco rallado, la rajita de canela, tiras de corteza de limón y la sal. Póngalo a la candela a fuego lento removiéndolo constantemente hasta que espese. Sírvalo en una fuente o platos individuales. Polvoree con   canela.

Filete de pescado con camarones

Filete de pescado con camarones

4 servicios 

Ingrediente:

Un kilogramo  de filete de pescado, 6 dientes de ajo, 2 limones, 2 huevos, 1 taza de pan rallado, 1 taza de aceite, 1 taza de camarones hervidos, 2 cucharadas de mantequilla, 1 cebolla, 1 taza de leche, 2 cucharadas de maicena, ½ taza de queso rallado, 2 cucharadas de vino seco, 1 cucharadita de comino, 1 pizca de nuez moscada, pimienta, perejil y sal a gusto.

Preparación:

Lave y limpie bien los filetes de pescado. Limpie y pique la cebolla en ruedas. Pele y machaque los ajos. Adobe los filetes con  ajo, sal, zumo de un  limón, comino y pimienta,  y déjelos en esa marinada  por espacio de 30 minutos.Transcurrido ese tiempo,  sáquelos del adobo, páselos por huevo batido y envuélvalos en el pan rallado. Fríalos en aceite suficiente. Caliente la mantequilla en un sartén y dore las cebollas y los camarones.Disuelva la maicena en un poco de agua,  únala a la leche y póngala  en baño de maría revolviendo constantemente hasta que espese. Añada  el queso rallado, el vino seco, el zumo del limón restante, la nuez moscada y sal. Agregue los camarones salteados con la cebolla. Ponga los filetes de pescado en una fuente y  viértale por encima  el contenido de la crema. Adórnelos con perejil. Acompáñelos con arroz blanco y ensalada vegetales frescos. 

Churrasco

Churrasco

(Sobre un  plato típico de Nicaragua)

4 Servicios

El churrasco es el término que se da para designar la carne res asada a la parrilla. En  Nicaragua se refiere específicamente al filete de solomillo de res cortado en lonjas y se sirve con chimichurri. Esta es una variante cubana. 

Ingrediente:

Quinientos gramos  de bistec de res, 1 cebolla morada, ½   mazo de perejil, 4 dientes de ajos, 3 cucharas de vino blanco, 3 de vinagre, 2 hojas de laurel, 4 cebollas blancas, ½ taza chimichurri, pimienta negra molida y sal a gusto.

Preparación:

Corte la carne en lonjas finas y machaque y extienda  los bistecs con una maceta. Hágalo con cuidado. Déjelos de unos 6 mm aproximados de grosor. Colóquelos en una fuente y  sazónelos con sal y pimienta.Limpie, pique la cebolla morada y la blanca en ruedas finas por separado. Lave y pique bien fino el perejil. Limpie y machaque bien los ajos.Ponga en un tazón la cebolla morada, el perejil, los ajos, el vino y las hojas de laurel. Bata bien a mano los ingredientes. Viértalo sobre la carne. Tape y déjela adobar durante 20 minutos. Volteándola una sola vez a los primeros 10 minutos.Precaliente a temperatura alta la parrilla o en el asador de horno. De no tener parrilla ni horno puede emplear la plancha o un sartén. Puesto a fuego alto.Rocíe las cebollas blancas con aceite antiadherente en aerosol en el caso de usar parrilla u horno. En el caso de hacerlo con plancha o sartén embárrelos con mantequilla.  Ponga las  cebollas volteando hasta que se doren. Ponga las cebollas doradas en una fuente.Escurra la carne, póngala en la parrilla, asador, plancha o sartén a fuego alto. Durante 2 minutos por cada lado. Hasta que esté cocida a gusto.Sirva la carne en la fuente sobre las cebollas doradas y añádale el chimichurri. (VER) 

Lomo de cerdo con mole negra

Lomo de cerdo con mole negra

(Sobre un plato típico de México)

4 Servicios 

Ingredientes:

Un kilogramo  de lomo de cerdo, 10 tazas de agua, 4  ajíes cachucha, 1 ají picante, 2 ajíes de cocina, 1 ají pimiento, 3 cucharadas de pasas, 1 taza de agua caliente, 2 tomates maduros, 4 tomates verde, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 1 rebanada de pan tostado, 2 cucharadas de maní, 2 cucharadas de almendra, 2 cucharadas de semilla de ajonjolí, 1 cucharadita de orégano, 1 cucharadita de tomillo, ½ cucharadita de anís, ¼ cucharadita de clavo de olor, 1 cucharada de aceite, 1 rajita de canela, 1 hoja de aguacate, 2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de chocolate y 4 ramas de culantro.

Preparación:

Lave la carne. Lave,  limpie y pique en tiras los ajíes. Lave los tomates maduros. Lave, limpie y saque la piel a los tomates verdes. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Limpie y machaque los ajos. Limpie  el maní. Pique las almendras en tiras. Si utiliza la hoja de aguacate fresca, lávela bien.Eche en una cacerola la carne y 9 tazas de  agua y sazone  con pimienta y sal .Póngala a fuego mediano. Deje que rompa a hervir. Retire  toda la grasa o espuma que suba a la superficie. Baje el fuego a mediano-lento y mantenga la composición  por espacio de 40- 60 minutos, retirando la grasa o espuma, hasta que la carne esté suave. Escurra la carne. Reserve el caldo.Ponga un sartén a calentar a fuego mediano-alto y ase  los ajíes durante 20 segundos por cada lado, hasta que estén aromáticos y bien tostados.Páselos a un tazón. Agréguele las pasas y 1 taza de  agua caliente. Déjelos  remojar durante  30 minutos, hasta que estén suaves. Escúrralos   pasado ese tiempo.Ponga el sartén a calentar nuevamente a fuego mediano-alto. Agregue los tomates maduros y ase durante 12 minutos, volteando, hasta que estén negros y se cubran de ampollas. Páselos a la batidora.Ponga los tomates verde, la cebolla y el ajo  en el sartén y ase durante 12 minutos, volteándolos,  hasta que estén negros. Póngalos también en la batidora, agregue el pan tostado.Ponga la almendra, el maní y el ajonjolí en el sartén. Tueste durante 2 minutos, revolviéndolos constantemente, hasta que estén bien tostados y dorados. Aparte una cucharada de ajonjolí y agregue todo lo demás  a la batidora. Agregue  los ajíes, las pasas, el orégano, el tomillo, el anís, la pimienta, y el clavo. Bata bien la mezcla. Si la mezcla no está lo suficiente húmeda para batir, agregue hasta 1 taza del caldo de la carne.Ponga el aceite calentar a fuego mediano en el sartén. Agregue la mezcla batida, la rajita de canela y la hoja de aguacate. Fría durante 5 minutos, revolviendo constantemente, hasta que la salsa quede espesa y aromática. Agregue la miel, el chocolate y   4 tazas del caldo que guardó. Hierva por 10 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que espese y se hayan mezclado todos los sabores.Agregue la carne y hierva durante 10 minutos, hasta que esté suave y se hayan  mezclado todos los sabores de la salsa. Sazónela con pimienta negra y sal. Si la salsa está demasiado espesa, agregue un poco de caldo. Antes de servir saque la raja de canela y la hoja de aguacate.Sírvalo en una fuente y adórnelo con unas ramas de culantro. 

Cerdo con berenjena

Cerdo con berenjena

4 Servicios: 

Ingredientes:

1kg  de carne de cerdo, ½ taza de puré de tomate, 1 cuchara de aceite, 1 berenjena, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 2 ajíes  pimiento, ¼ taza de vino blanco o vino seco, 1 cucharada de vinagre, comino y sal a gusto.

Preparación:

Lave y pique  la berenjena en ruedas y después en tiras de 1cm. Lave y limpie y pique  en tiras finas los ajíes.  Pique  la cebolla en ruedas finas, y la carne en cubos pequeños. Machaque los ajos pelados. Eche  en una cazuela el aceite, el ajo, la cebolla y el ají, el comino y la sal, y póngalos a fuego mediano. Cuando empiece a sofreírse, añada la carne hasta que se dore, eche la berenjena, el puré de tomate, vino y el vinagre y adicione  agua hasta tapar la carne. Déjela al fuego. Se cocinará lentamente.Sírvalo en una fuente honda. Acompáñelo con arroz blanco, plátano  frito y ensalada de vegetales. 

Pollo en crema de maní y ajonjolí

Pollo en crema de maní y ajonjolí

4 Servicios

Ingredientes:

Un pollo mediano, 6 quimbombó, 2 naranjas agria, 2 limones, 6 dientes de ajo, 1 cebolla, 1 ají pimiento, ½ libra de maní, 3 cucharadas de ajonjolí, 1 cucharada de curry, 1 cucharada de comino, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Ponga en una cacerola a tostar el maní. Cuando esté,  apártelo y déjelo enfriar y ponga a tostar el ajonjolí  y proceda de la misma forma. Coja el maní, límpielo y macháquelo  sin hacerlo polvo. Lave el  quimbombó y píquelo en ruedas de 1cm y póngalas en un pozuelo, añádale el zumo de los limones y déjelas reposar durante unos 15 minutos.Corte el pollo en cuartos y dé una incisión con el cuchillo a cada cuarto. Póngalos en una cacerola, añádales el zumo de las naranjas agria, los ajos limpios y machacados, la cebolla limpia y picada en ruedas finas, el ají picado en tiras, el quimbombó, el curry, el comino, la pimienta y  la sal. Añada   ¾ partes del maní  y 2 cucharadas de ajonjolí.  Cúbralo con agua  y póngalo a fuego mediano para que se cocine.Cuando el agua se haya consumido y quede una crema, apártelo.Sirva   en una fuente los cuartos de pollo y déjeles caer por encima el resto de la crema y adórnelo con el maní y el ajonjolí restantes. Acompáñelo con una  ensalada de la estación y plátanos tostones o  chatinos. 

Arroz marino

Arroz marino

4 Servicios 

Ingredientes:

Dos ruedas de pescado, 230g de camarones, 1 cangrejo, 1 langosta, 230g de almejas, aceite de oliva, 460g de arroz, 3 dientes de ajo, 1cebolla mediana, 1 ají, 6 tomates, 1 cucharadita de vinagre, ½ taza de vino seco,  azafrán tostado y triturado, orégano, comino, sal y pimienta a gusto.

Preparación:

Con los restos del pescado y los mariscos prepare un caldo. Reserve tres tazas de ese caldo.Caliente el aceite en una cacerola. Fría los camarones y las ruedas de pescado. Sáquelas y en el propio aceite añada los ajos pelados y lasqueados, la cebolla pelada y bien cortada, el ají limpio y cortado fino y los tomates limpios y en tiras. Ponga las muelas del cangrejo y la cola de la langosta (con su carapacho) cortada en pedazo. El vinagre y el vino seco. Deje la composición al fuego durante unos minutos.Agregue las ruedas de pescado y los camarones, el caldo, el azafrán, el comino, el orégano, la sal y  la pimienta. Cuando la preparación empiece a hervir añada el arroz limpio y lavado, y las almejas bien lavadas.Cocine a fuego lento.Sírvalo en fuente. Acompáñelo con una ensalada de vegetales crudos. 

Frijoles colorados

Frijoles colorados

4 servicios

Ingredientes:

Un kg de frijoles colorados, 100g de chorizo, 100g de  tocino, 100g  lomo ahumado, 3 cucharadas de aceite, 3 papas medianas, 2 cucharadas de puré de tomate, 1 cebolla, 1 ají pimiento, 6 dientes de ajo, 1 hoja de culantro, 1 hoja de orégano, 1 cucharadita de albahaca, comino y sal a gusto.

Preparación:

Lave y ponga los frijoles en una olla de presión.  Pique el tocino en cuadros no muy pequeños y el lomo ahumado,  en tiras. Añádalos a la olla  y, con el agua suficiente, póngala al fuego por espacio de 40 minutos. Retírela del fuego.Lave las papas y píquelas en cuadros no pequeños. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Lave y pique  el ají en tiras. Pique el chorizo en ruedas no muy finas. Lave la hoja de culantro y la de orégano, píquelas finamente y  póngalas en un mortero,  añádales los dientes de ajo y 1 cucharadita de sal y machaque bien.Añada a la olla de frijoles el chorizo, el aceite, las papas, la cebolla, el ají, la cucharadita de albahaca,  el puré de tomate y el contenido del mortero. Ponga de nuevo al fuego  la olla sin presión y deje que se espese el caldo.Puede utilizar la misma receta para hacer frijoles blancos. Solo le debe, en ese caso,  añadir una cucharadita de azúcar blanca. Sírvalos en una fuente o en platos individuales. Acompáñelos con arroz blanco y una ensalada de vegetales frescos.  

Ensalada de garbanzos

Ensalada de garbanzos

(Sobre un  plato típico de  Puerto Rico)

4 Servicios

Ingredientes:

Dos tazas de garbanzos cocidos, 2 tallos de cebollinos, 1 ají pimiento maduro, 1 ají pimiento verde, 1 cebolla morada pequeña, 4 dientes de ajo, ½ mazo de cilantro, 2 cucharadas de vinagre, 1 limón, 2 cucharadas de aceite, ½ cucharadita de comino, pimienta negra molida y sal a gusto.

Preparación:

Lave los tallos de cebollinos y píquelos finos. Lave, limpie y pique los ajíes en tiras finas. Limpie y pique en ruedas finas la cebolla. Limpie y lasquee los ajos. Lave y pique finamente  el cilantro.Ponga en una fuente los garbanzos. Añádales el cebollino, los ajíes, la cebolla, los ajos, el cilantro, el vinagre, el zumo de limón, el aceite y el comino y sazone con  pimienta negra  y  sal. 

 

Guasacaca

Guasacaca

(Sobre un  plato típico de Venezuela)

4 servicios 

Ingredientes:

Un aguacate, 1 cebolla, 1 pimiento, 1mazo de cilantro, 2 dientes de ajo, 2 cucharadas de vinagre, 1 taza de agua, 1 cucharadita de sal,  ½ cucharadita de pimienta.

Preparación:

Limpie y pique  en trozos el aguacate y el ají. Limpie y pique la cebolla en cuatro. Limpie los ajos.  Lave y pique el cilantro trozos pequeños.Ponga en una batidora el aguacate, la cebolla, el pimiento, el cilantro, los ajos, el vinagre, el agua, la sal y la pimienta y bata bien. La mezcla debe quedar bien condimentada. Si lo desea le puede agregar más vinagre, pimienta y sal. 

Mole negra

4 servicios 

Ingredientes:

Cinco tazas de agua o caldo, 4  ajíes cachucha, 1 ají picante, 2 ajíes de cocina, 1 ají pimiento, 3 cucharadas de pasas, 1 taza de agua caliente, 2 tomates maduros, 4 tomates verdes, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 1 rebanada de pan tostado, 2 cucharadas de maní, 2 cucharadas de almendra, 2 cucharadas de semilla de ajonjolí, 1 cucharadita de orégano, 1 cucharadita de tomillo, ½ cucharadita de anís, ¼ cucharadita de clavos de olor, 1 cucharada de aceite, 1 rajita de canela, 1 hoja de aguacate, 2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de chocolate.

Preparación:

Lave,  limpie y pique en tiras los ajíes. Lave los tomates maduros. Lave, limpie y saque la piel a los tomates verdes. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Limpie y machaque los ajos. Limpie  el maní. Pique las almendras en tiras. Si utiliza la hoja de aguacate fresca,  lávela bien..Ponga un sartén a calentar a fuego mediano-alto y ponga a asar  los ajíes   durante 20 segundos por cada lado hasta que estén aromáticos y bien tostados.Páselos a un tazón. Agréguele las pasas y el agua caliente. Deje remojar 30 minutos, hasta que estén suaves. Escúrralos pasado el tiempo.Ponga el sartén a calentar nuevamente a fuego mediano-alto. Agregue los tomates maduros y ase durante 12 minutos, volteando, hasta que estén negros y se cubran de ampollas. Páselos a la batidora.Ponga los tomates verde, la cebolla y el ajo  en el sartén y ase durante 12 minutos, volteándolos hasta que estén negros. Póngalos también en la batidora, agregue el pan tostado.Ponga la almendra, el maní y el ajonjolí en el sartén. Tueste durante 2 minutos, revolviendo  constantemente. Quedarán  bien tostados y dorados. Aparte una cucharada de ajonjolí y agregue todo lo demás  a la batidora. Agregue  los ajíes, las pasas, el orégano, el tomillo, el anís, la pimienta, y el clavo. Bata bien la mezcla. Si la mezcla no está lo suficiente húmeda  para moler, agregue hasta 1 taza de caldo de la carne. Ponga el aceite calentar a fuego mediano en el sartén. Agregue la mezcla batida, la rajita de canela y la hoja de aguacate. Fría durante 5 minutos, revolviendo constantemente, hasta que la salsa quede espesa y aromática. Agregue la miel, el  chocolate y  las 4 tazas de caldo. Hierva durante  10 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que espese y se hayan mezclado todos los sabores.Antes de utilizarla, retire la rajita de canela y la hoja de aguacate 

La buena mesa también es cubana

La buena mesa también es cubana

Están comenzando a hervir las cazuelas y el aroma del perejil le dará aún más animación a la comida.

José Lezama Lima  

Ajiaco es una voz cubana que quiere decir, metafóricamente, cualquier cosa revuelta de muchas diferencias confundidas. Es un plato en el que las carnes más variadas se mezclan con vegetales y hortalizas. Para algunos es el equivalente de la olla española, y tal vez tengan razón pues el ajiaco fue en un comienzo, allá en el lejano siglo XVI, el encuentro del cocido español con las viandas cubanas. Todavía en el siglo XIX la olla cubana o ajiaco incluía los garbanzos entre sus ingredientes. Mas un buen día se suprimieron los garbanzos y ahí mismo la cocina comenzó a ser cubana.            No fue un hecho casual. El cambio de gusto acompañó a la afirmación de la nacionalidad. Entonces beber café tinto y comer arroz blanco con frijoles negros era una manera que los cubanos tenían de distinguirse de los españoles., quienes preferían el chocolate, los garbanzos y la paella. Y ya desde  entonces, para los cubanos, el amor entraba por la cocina.Muy poco quedó de la dieta de los aborígenes de la Isla, exterminados en masa en pocas décadas. En la noche de los tiempos se perdió su forma de preparar la iguana, plato que fue también muy recurrido por los primeros colonizadores españoles. La jicotea o tortuga cubana estaba entre sus preferencias, y el casabe parece haber sido su plato básico. Era una suerte de pan; una torta circular y delgada hecha de la raíz de la yuca agria rallada y a la que se le extraía el zumo venenoso. Los aborígenes le llamaban casabí y pasó a la dieta colonial y aún hoy se elabora sobre todo en regiones de la porción oriental de la Isla, en las que es muy gustado.   Los grandes afluentes de la cocina cubana son la española y la africana. A ellas se sumarían con el tiempo, pero con menos fuerza, elementos de las cocinas árabe, china, italiana y caribeña.  Lo norteamericano, más que en la cocina en sí, influirá en el empleo de algunos productos y en un estilo de comer.           

Los cocineros europeos fueron excepcionales durante la Colonia. La cocina cubana comienza a diferenciarse de la española cuando el esclavo doméstico asumió a cocina de los amos. Fue el criado negro –o chino- quien en lo esencial dio el toque de diferencia entre ambas, afirmaba la dietista Nitza Villapol, que estudió como pocos estos temas.           

Por la vía de esclavos y criados negros se instalaron en el paladar cubano  platos como el bacalao, el arroz con pollo, el tasajo, el fufú de plátano y esas dos glorias de la culinaria nacional que son el congrí y el arroz moro.  También el arroz blanco como cereal básico y plato esencial para combinar con otros alimentos. El arroz mojado con el guiso es una característica de la cocina cubana. En la mayor parte de las casas el arroz se sirve en las dos comidas y, por muchos que sean los platos a la mesa, el cubano siente que “no ha comido” si no comió arroz.           

La preferencia por los dulces es otra de las constantes del paladar cubano; gusto este que impuso, y de qué forma, la industria azucarera.  También lo frito, al extremo que Nitza Villapol aseveraba que “cualquier comida que esté frita es cubana”. Recuerda María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlín,  en sus memorias (1844) que el día de su regreso a La Habana tras una larga estancia en Europa, su familia, una de las más acaudaladas de la Isla entonces, quiso agasajarla con los más exquisitos manjares franceses y que ella los rechazó a cambio de “un simple ajiaco”. Otro viajero, el norteamericano Samuel Hazard, cuenta en su libro Cuba a pluma y lápiz (1870) que las familias cubanas comían tasajo cuando no tenían extranjeros sentados a su mesa. La predilección del cubano por las carnes queda anotada en las Cartas habaneras (1821) de Francis R. Jamesson, primer cónsul británico en la capital cubana. Buen ejemplo de esa preferencia lo ofrece Cirilo Villaverde en su novela Cecilia Valdés (1882) una de las cumbres de la narrativa nacional. En ella, al describir un almuerzo de la opulenta familia Gamboa, enumera los platos que lo conformaban: carne de vaca, carne de puerco frita, carne guisada, carne estofada, picadillo de ternera servido en una torta de casabe mojado, pollo asado relumbrante en manteca y ajo, huevos fritos casi anegados en salsa de tomate, arroz, plátano maduro frito en luengas y melosas tajadas, ensaladas de berro y lechuga y, para rematar, sendas tazas de café con leche para cada uno los comensales. La  norteamericana Julia Howe en su Viaje a Cuba (1860) apunta “la desordenada profusión de manjares” de la mesa cubana, y el escritor gallego Jacinto Salas y Quiroga comenta en 1839: “Casas hay numerosas en que a diario se sirve la mesa como si debiera servir para un eterno festín”.  No se piense en la mesa buffet, sin embargo.  En su libro Un artista en Cuba, escribe Walter Goodman, pintor inglés que vivió aquí entre 1864 y 1869, que cada plato se presentaba por separado, por lo que a veces había más de catorce fuentes en la mesa. SEÑAS DE IDENTIDADCuba tiene una cocina con acento propio, rica y variada. Su cocina regional es también digna de tomarse en cuenta. Más que los platos en sí, lo cubano en la cocina es la sazón y la forma de elaborar y presentar los alimentos. Así, por cocina cubana se entenderá no solo aquellos platos típicos, sino cualquier comida que se adapte a la idiosincrasia y al paladar cubano.  En resumen, que haya sido marinada, cocida y presentada a la cubana. Entonces cualquier plato de la cocina internacional se transforma para adquirir una connotación que lo empareja con los llamados criollos o tradicionales.Un plato tan internacional como la langota a la indiana se “cubaniza” si se utiliza ajo en su elaboración y se le disminuye el curry, en tanto que la langosta termidor “cubanizada” lleva todos los ingredientes que caracterizan a ese plato, y además ajo, ají guaguao, tomillo y mostaza, que le dan sabor y olor diferentes. La paella criolla sustituye el arroz tipo Valencia por el de grano largo.El cubano prefiere el zumo de naranja agria para marinar las carnes rojas, y el limón para el pollo, los pescados y los mariscos. Elemento indispensable para el adobo son la pimienta molida, otras especias secas y algunas yerbas aromáticas. También el ajo, el tomate, el ají, la cebolla… Se trata de una cocina que abusa poco del picante y en la que la salsa no mata nunca el sabor auténtico del plato. Es una comida que la población, por lo general, degusta muy hecha –incluso los pescados- y que muestra poco aprecio por las verduras y los frutos del mar.  Es rica en féculas y evidencia una idolatría casi fetichista por las carnes rojas.           

 El patrón alimentario del cubano incluye el arroz, como cereal básico,  un guiso de frijoles, algún alimento frito y un dulce. La variedad la da el cambio en el color del frijol.   El desayuno es casi siempre frugal.           

Una cena típica nuestra no dejaría fuera al congrí –guiso de arroz blanco con frijoles colorados- y las masas de cerdo fritas, suaves y fragantes; platos que se acompañarían con otro de la deliciosa yuca salcochada y aderezada con un mojo de naranja agria y ajo, y con un platillo de plátanos verdes fritos y aplastados a puñetazos –los llamados tostones o tachinos o patacones, como se les conoce en otras latitudes.           

Tan cubana como esa cena podría ser otra que incluya el arroz moro –o moros con cristianos- y que no es más que arroz blanco y frijoles negros guisados juntos, y el picadillo a la habanera. Este plato, tan recurrido, no es más que carne molida bien condimentada con laurel, cebolla, ajo, pimentón, tomate, orégano, pimienta, aceitunas y pasas, y a la que se le pone encima, cabalgándola, si se desea,  un huevo frito y se adorna con pimientos morrones. Con el maíz tierno molido se hace el tamal en forma de guiso –se le llama aquí “en cazuela”- o envuelto en las hojas de la propia mazorca. Su elaboración es todo un arte e involucra, comúnmente, a más de un miembro de la familia.La ropa vieja sobresale asimismo entre los platos emblemáticos cubanos. Villaverde la menciona en su Cecilia Valdés, y lo hace también Carlos Loveira en su novela Juan Criollo (1928). Ideal para combinar con un buen guiso de frijoles negros, al igual que la carne asada, que se marina con zumo de naranja agria, sal pimentada, orégano, comino y laurel. LOS POSTRES            

El 24 de septiembre de 1528, mediante una Real Cédula, el emperador Carlos V ordenaba a las autoridades coloniales de la Isla de Cuba que favorecieran y ayudaran a un tal Francisco de Soto “en todo lo que buenamente hubiera lugar”. Soto era un repostero famoso y de postín, un hombre que como dulcero sirvió a la reina Isabel la Católica y al rey Felipe el Hermoso, abuela y padre de emperador, y aunque es de suponer que no vino a Cuba a hacer dulces, sino a enriquecerse con las mercedes de tierra y las encomiendas de indios, es bueno pensar  que contribuyera a fomentar la tradición de la repostería criolla.           

Los dulces cubanos deslumbraron a Fanny Erskine Inglis,   Marquesa de Calderón de la Barca. Corre el año de 1839 y a su paso por La Habana es invitada a una cena y advierte en su testimonio “que colocaron sobre la mesa… inmensos floreros y candelabros de alabastro, así como centenares de platos de dulces y de frutas; los dulces eran de todas las descripciones inimaginables…” Concluye la Marquesa que aquí “el postre resulta una curiosidad por lo variado y numeroso”.            

En su libro De bandera a bandera (1889) Eliza McHatton-Ripley, una norteamericana avecindada en La Habana, alude a los dulceros, aquellos vendedores ambulantes que “traían pequeños cuencos y tazas de confituras, conservas de guayaba y mango, coco rallado cocido con azúcar y un delicioso flan de leche de coco, además de otras preparaciones de frutas”.           

Al igual que las frutas, algunas viandas son muy utilizadas en la repostería cubana. Con boniato y yuca  se prepara esa delicia de delicias que son los buñuelos. Se cocinan la yuca y el boniato  en agua hirviendo y sin que se ablanden demasiado. Se muelen entonces y se amasan con huevo batido, anís, sal y harina. Se toma esa masa por porciones, se da a esas porciones forma de número 8 y se fríen en aceite caliente y se bañan los buñuelos con una buena almíbar en el momento de servirlos…           

La boca se hace agua.ESTE LIBRODe la mejor cocina cubana de siempre  hay numerosos ejemplos en las páginas de este libro. Se enriquece con no pocas recetas de platos emblemáticos de la cocina americana. Son recetas que siguen el modo de hacer tradicional de la cocina casera; recetas de familia que se trasmitieron  de una generación a otra. Su autora, Mayra Gómez Fariñas, aprendió a cocinar viendo como lo hacían sus mayores, que a su vez lo habían aprendido de los suyos, y con el tiempo perfeccionó los platos que aprendió a elaborar y los adaptó a una práctica más actual, aunque siga extrañando las  comidas a la brasa en  el viejo fogón de carbón de la casa de la abuela: lenta cocción que  extraía de los platos un sabor que ya se perdió para siempre. Mayra sigue viendo la cocina como parte del ritual de la proverbial hospitalidad cubana. Ella se siente  realizada  cuando el visitante entrecierra los ojos para preguntar, entre suspiros, qué es ese olor delicioso que sale de la cocina. Puede que sea la natilla de calabaza de su tía o el pollo  Bianchi. No importa.  Para ella, la cocina es el amor y el gusto de hacerla  para que otros la disfruten. Nada supera el placer estético que le proporciona una mesa bien servida y la satisfacción espiritual de la armonía que, con olvido del tiempo, puede lograrse en torno a ella.   Sin amor y gusto, a su juicio, no se logrará jamás una buena comida. Y de cuanto amor y gusto pone Mayra en cada uno de los platos que elabora, puede dar fe el autor de este prólogo, convencido como está de que, en nuestro caso,  el amor entró también por la cocina.  

Santa Amalia, 25 de septiembre de 2006

Ciro Bianchi Ross    

Picadillo a la cubana

4 Servicios

Ingredientes:Un kg de picadillo, 1 papa, 12 aceitunas deshuesadas, 1 caja pequeña  de pasas, 1 naranja agria, 1 cebolla, 2 ajíes, 6 dientes de ajo, 4 cucharadas de aceite, 1 taza de puré de tomate, 2 cucharadas de vino o vino seco, comino y sal a gusto, ramas de perejil, pimientos morrones.

Preparación:Lave, pele la papa,  píquela en cubos pequeños y póngalos en un caldero a cocinar. Apártelas cuando estén listas y póngalas en un plato.Limpie la cebolla y píquelas bastamente. Lave y limpie los ajíes y píquelos en tiras. Pele los ajos y macháquelos junto  con una cucharadita de sal.Ponga la carne en una fuente y échele el zumo de la naranja, la cebolla, los ajíes, el ajo, el comino y la sal a gusto y déjela por espacio de 10 minutos en reposo.Coloque en un sartén el aceite y póngalo a la candela. Cuando el aceite esté caliente añádale la carne y sofríala durante 5 minutos dándole vueltas para que no se le pegue. Adicione el puré y el vino y revuélvalo por el mismo espacio de tiempo. Échele las papas picadas, las aceituna y las pasas y continué moviendo. Añádale ½  taza de agua y déjela otros 5 minutos. Sírvalo caliente en una fuente. Acompáñelo con arroz blanco, plátanos maduros fritos y ensalada de aguacate. Polvoree con perejil picado finamente y adorne con pimientos morrones cortados a la mitad. Puede servirlo también en platos individuales. Si lo hace de esa forma coloque en un plato de asado el picadillo moldeado y cerca un timbal de arroz. Con los plátanos maduros forme una cadeneta alrededor de la carne. 

Asopao de camarones

4 Servicios  

Ingredientes:Un kg de camarones, ¼ taza de aceite, 400g de jamón, 1 cebolla, 6 dientes de ajos, 1 ají pimiento, ½  taza de puré de tomate, 1 cucharada de alcaparras, ½ taza de aceitunas, ½ cucharadita orégano, 1cucharadita de comino,  2 cucharadas de vinagre, 300g de arroz, 4 taza de caldo o agua, 1 taza de vino, 1 cerveza, ½ taza de petit pois, 1 lata de  pimientos, ½ taza de queso rallado, pimienta y sal  a gusto

Preparación:Limpie y lave los camarones. Pique el jamón en cuadrados. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Lave, limpie y pique el ají en tiras. Limpie y machaque los ajos.  En un sartén  eché el  aceite póngalo  a fuego mediano. Añada los camarones  y el jamón, así como la cebolla,  los ajos y el ají, y  sofríalos. Agregue  el puré de tomate,  las alcaparras, la aceitunas, el orégano, el comino, la pimienta, la sal, vinagre, el vino, el caldo, la cerveza. Cuando empiece a hervir,  añada el arroz limpio y  bien lavado. Déjelo cocinar a fuego mediano hasta que el arroz se ablande.Sírvalo en fuente honda y cubra la composición con el  queso rallado y los petit pois. Adórnela  con los pimientos. Debe servirla caliente. El arroz debe quedar muy asopado.

Gaspacho de vegetales y frutas

4 Servicios 

Ingredientes:6 galletas de soda, l cebolla, 2 tomates, 2 ajíes, 1 pepino, 200g de jamón, 1 rueda de piña, 2 zanahorias, 1 cucharadita de pimentón dulce, 1 cucharadita de sal, 2 tazas de agua, ¼ taza de vinagre, 2 cucharadas de aceite. 

Preparación:Limpie y pique finamente  las cebollas. Lave, limpie y pique los tomates y los ajíes. Lave el pepino y lasquéelo sin retirarle  la cáscara. Lave las zanahorias,  píquelas en ruedas finas y déles un hervor. Pique el jamón y la piña en cubos pequeños. Muela el jamón.Ponga en una batidora las galletas de soda, la mitad de los ajíes, los tomates y la cebolla y bata. Saque el batido  del vaso de la batidora, póngalo en una fuente honda y añada   el pimentón y la sal y revuelva  hasta formar una pasta. Agregue, mezclándolos poco a poco,  el resto de los ingredientes. Déjelo enfriar. Sírvalo como sopa fría en platos individuales.

Ajiaco criollo

4 Servicios 

Ingredientes:Cien gramos  de carne de cerdo, 100g carne de pollo, 2 mazorcas de maíz tierno, 1 boniato grande, 1 yuca, 2 plátanos (verde y maduro), 2 papas,  l00g de calabaza, 2 tomates, 2 ajíes, 1 cebolla, ½ mazo de cebollinos,  6 dientes de ajo, 2 cucharadas de aceite,  ¼ macito de perejil, comino,  sal a gusto. 

Preparación:Lave, pele y pique en trozos grandes las viandas y el maíz. Lave, limpie y pique en tiras el tomate y los ajíes. Corte la cebolla en ruedas finas. Limpie y machaque los ajos. Lave y pique finamente el perejil y los cebollinos.  Lave y pique en cubos las carnes. Ponga en una olla el aceite. Añada la cebolla, el tomate, el ají,  los ajos, el comino y la sal y póngala a la candela. Cuando empiece a sofreír, añádale la carne para que se sofría también. Agréguele las viandas y cubra con agua suficiente Tape la olla y déjela a la candela con presión   por espacio de 20 minutos. Baje la  olla del fuego. Polvoree con perejil y cebollinos. Sírvalo caliente en fuente o en platos individuales.