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RECETASDELAABUELA/MAYRA DESDE SU COCINA

Feijoada cubana

Sobre el plato típico de Brasil)

4 Servicios

Ingredientes:Cuatrocientos gramos de frijoles negros, 2 chorizos, 2 patas de puerco, 2 orejas de puerco, l  lengua de puerco, 2 naranjas dulces o agrias, a gusto, 2 ajíes pimientos, 1 cebolla grande, 6 dientes de ajo, 1 hoja de orégano, 1 hoja de culantro, ¼  mazo de perejil, l cucharada de comino, 1 cucharada de vinagre, pimienta negra molida, sal a gusto.

Preparación:Escoja y lave los frijoles y póngalos en agua por espacio de 30 minutos.Pique los chorizos en anillos de 3cm. Lave, limpie y pique las patas y las orejas de puerco al medio Lave y limpie la lengua y píquela en trozos medianos.Pique las naranjas en ruedas. Lave, limpie y pique los ajíes en tiras finas. Limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Limpie y machaque los ajos. Lave y pique en tiras las hojas de culantro y cilantro y macháquelas junto con los ajos. Lave y pique fino el perejil.Ponga en una olla los frijoles con el agua y. si es necesario, añádale más líquido. Agregue las patas, las orejas y la lengua. Tape la olla y póngala con presión, por espacio de 40 minutos,  a fuego mediano.Cuando los frijoles estén blandos, añádale  los chorizos, los ajíes, la cebolla, los ajos machacados con el culantro y el orégano y el comino. Sazónelos con la pimienta y la sal y  póngalos de nuevo  a la candela hasta que espese el caldo. Cuando estén a su gusto añádales el perejil y el vinagre y retírelos del fuego.    Tape la olla y déjelos reposar. Sírvalos en una fuente o en platos individuales y acompáñelo con las ruedas de naranja.   

Ensalada de pollo con piña

4 Servicios

Ingredientes:Una piña mediana, 1 taza de pollo cocinado o asado, 1 taza de mayonesa, 200g de coditos, 2 papas, 1 cebolla, 1 ají,1 taza de maní picado, 1 cucharadita de mostaza, 4 pepinillos encurtidos, agua,  sal  a gusto, 8 aceitunas deshuesadas y rellenas. 

Preparación:En una cacerola ponga  agua y sal al fuego y  cuando comience el hervor  eche los coditos. Cocínelos, revolviéndolos de cuando en cuando, sin que se “pasen”.  Retírelos entonces de la candela  y déjelos refrescar. Pele las papas,  píquelas en cuadros pequeños y póngalos a cocinar hasta que estén blanditos. Tueste el maní,  límpielo y píquelos en pedazos pequeños. Pique los pepinillos en rueditas pequeñas. Limpie y pique la piña en cubos pequeños. Limpie y pique la cebolla en ruedas muy finas. Lave, limpie y pique los ajíes en pedazos pequeños.Ponga en una fuente los coditos, las papas, el pollo, la pina, los pepinillos, la cebolla, los ajíes, la mostaza, el maní  y mézclelo. Adicione  la mayonesa y siga mezclando hasta que la composición quede bien  unida.Sírvala en copas y adórnelas con aceitunas.  

Mole verde

(Sobre un  plato típico de México)

4 Servicios

Ingredientes:Ocho tomates verdes, 2 ajíes picantes, 3 cebollinos, ½ mazo de cilantro y de perejil, 2 hojas de lechuga, ¼ taza de pepitas (semillas de calabaza, sin pellejo y tostadas), ½ cucharadita de comino molido, 1 limón, 1 cucharada de aceite, 4 ramitas de cilantro, pimienta negra molida y sal a gusto. 

Preparación:Al caldo que tiene en la cacerola añada los tomates,  los ajíes  y los cebollinos. Hierva a fuego mediano por espacio de 10 minutos. Bájelo del fuego y añada la mitad del cilantro, del perejil, la lechuga, las pepitas, el comino y 1 cucharada de zumo de limón. Revuelva. Pase esta mezcla por la batidora.Ponga en una cacerola el aceite  a fuego mediano. Adicione  el mole y fría durante 10 minutos, revolviendo de vez en cuando. Agréguele el resto de los ingredientes y otra cucharada de zumo de limón y fría  durante  otros 5 minutos, hasta que el mole esté espeso y aromático. Sazone con pimienta negra y sal.

Salsa corriente cubana

4 Servicios 

Ingredientes:Dos dientes de ajo, ½ mazo de perejil, 6 tomates, 1 cebolla, 1 cucharada de harina de pan, 3 cucharadas de aceite, ½ cucharadita de pimentón, caldo o agua, comino,  pimienta y sal a gusto.  

Preparación:Limpie y machaque en el mortero los dientes de ajo. Lave y pique el perejil. Lave los tomates y  áselos. Limpie y pique la cebolla finamente. Machaque los ajos, el perejil, los tomates, la cebolla y el  comino.. Sofríalo todo a fuego vivo en aceite caliente. Coloree con pimentón, cúbralo con caldo y sazone con sal y pimienta. Tape la composición y déjela hervir durante un buen rato. Cuele y cuaje con un poco de harina.

Elena Ruz

1 Servicio

Ingredientes:Un panecillo ligeramente dulce, 2 cucharadas de queso crema, 2 cucharadas de mermelada fresa u otra disponible, 2 onzas de pechuga de pavo o de pollo, 1 cucharada de mantequilla o aceite antiadherente. 

Preparación:Unte con queso crema una mitad interior del panecillo y la otra mitad con la mermelada de. Coloque el pavo entre ambas mitades. Únalas. Unte mantequilla al panecillo por fuera o rocíelo con el aceite antiadherente y póngalo en una plancha o sartén a fuego mediano. Tueste el bocadito  durante 6 minutos hasta que esté dorado y bien crujiente. Si lo pone en la sartén colóquele un peso arriba y vírelo por ambos lados. Córtelo en diagonal.     

Salsa de chocolate

4 Servicios 

Ingredientes:Media taza de chocolate, ¼ taza de agua, ¼ taza de azúcar blanca, 4 cucharadas de crema de leche, ½ cucharadita de maicena. 

Preparación:En un jarro diluya la maicena en un poco de agua. Adicione  todos los ingredientes y mézclelos. Ponga  el jarro en baño de maría y revuelva hasta que la salsa tenga consistencia.Puede utilizarla con carnes o frutas.

Salsa de coco

 Ingredientes::Una  taza de leche de coco, ½ taza de crema de leche, ½ taza de vino blanco o vino seco, 1 cebolla. 

Preparación:Bata las cebollas con el vino, añádale la crema de leche y la leche de coco. 

Ybez cubano

(Sobre un plato típico de México)

4 Servicios 

Ingredientes:¼ taza de semillas de calabaza (sin cáscara), 1 lata de frijoles blancos, 1 tomate maduro, 1 ají pimiento, 4 dientes de ajo, 1 cebolla, ¼ mazo de cilantro, 1 limón, 1 cucharada de aceite, pimienta y sal a gusto. 

Preparación: A fuego mediano  tueste en un sartén las semillas de calabaza, revolviendo constantemente, hasta que se doren. Póngalas en el  mortero,  déjelas enfriar y  macháquelas con  cuidado, procurando que los pedazos no queden muy pequeños. Escurra los frijoles y póngalos en una fuente. Lave el tomate y píquelo fino. Limpie y pique fino la cebolla. Lave, limpie y pique finamente  el ají. Limpie y machaque los ajos, Lave y pique el cilantro fino.Añada a la fuente las semillas de calabaza, el tomate, el ají, los ajos, la cebolla, el cilantro, el zumo de limón, el aceite. Sazónelo con la pimienta y la sal. 

Cazuelita de frijoles

(Sobre un  plato típico de Nicaragua)

4 Servicios 

Ingredientes:Una cucharada de aceite, 1 cebolla, 1 ají, 4 dientes de ajos, 1 lata de frijoles colorados, ½ taza de caldo de pollo, ½  mazo cilantro fresco, 1 taza de crema agria, 1 ramita de cilantro, pimienta negra y sal a  gusto. 

Preparación:Limpie y pique la cebolla bien fina. Lave, limpie y pique el ají en tiras. Limpie y lasquee los ajos. Lave el cilantro. Reserve  4 ramitas  y pique finamente  el resto.Caliente el aceite en un sartén. Agregue la cebolla, los ajos y el ají y fría por espacio de 5 minutos, moviendo constantemente hasta que se dore la cebolla. Suba el fuego y añada los frijoles, el caldo y el cilantro y cocine durante  5 minutos más, hasta que los frijoles absorban el líquido. Sazónelos con pimienta negra y sal. Ponga los frijoles en cuatro pozuelos de barro o de loza. Cúbralos con las crema agria. Adórnelos con las hojas de cilantro. 

Guacamol cubano

(Sobre un  plato típico de México)

4 Servicios

Ingredientes:Dos tomates verdes, 1 cebolla mediana, ½ mazo de cilantro, 1 ají picante, 2 dientes de ajo, 2 aguacates, 1 tomate maduro, 1 limón, pimienta negra molida y sal a gusto. 

Preparación:Lave los tomates verdes y píquelos en cuatro partes. Limpie la cebolla y píquela en ruedas. Lave y pique en pedazos el cilantro. Lave, limpie y pique el ají en tiras. Limpie los ajos y lasquéelos. Sáqueles la cáscara y las semillas y pique en pedazos los aguacates. Lave, limpie y pique en tiras el tomate maduro.Ponga en la batidora los tomates verde, la cebolla, el cilantro, el ají y los ajos. Bátalos. Añada los pedazos de  aguacate y vuelva a batir.Vierta el batido  en una fuente. Agregue el zumo  del limón y los tomates maduros. Mezcle sazone  con  pimienta y  sal. 

La buena mesa también es cubana

La buena mesa también es cubana

Prólogo al libro Recetas de la Abuela, de Mayra Gómez Farinas 

Están comenzando a hervir las cazuelas y el aroma del perejil le dará aún más animación a la comida. José Lezama Lima  

Ajiaco es una voz cubana que quiere decir, metafóricamente, cualquier cosa revuelta de muchas diferencias confundidas. Es un plato en el que las carnes más variadas se mezclan con vegetales y hortalizas. Para algunos es el equivalente de la olla española, y tal vez tengan razón pues el ajiaco fue en un comienzo, allá en el lejano siglo XVI, el encuentro del cocido español con las viandas cubanas. Todavía en el siglo XIX la olla cubana o ajiaco incluía los garbanzos entre sus ingredientes. Mas un buen día se suprimieron los garbanzos y ahí mismo la cocina comenzó a ser cubana.

            No fue un hecho casual. El cambio de gusto acompañó a la afirmación de la nacionalidad. Entonces beber café tinto y comer arroz blanco con frijoles negros era una manera que los cubanos tenían de distinguirse de los españoles., quienes preferían el chocolate, los garbanzos y la paella. Y ya desde  entonces, para los cubanos, el amor entraba por la cocina.

Muy poco quedó de la dieta de los aborígenes de la Isla, exterminados en masa en pocas décadas. En la noche de los tiempos se perdió su forma de preparar la iguana, plato que fue también muy recurrido por los primeros colonizadores españoles. La jicotea o tortuga cubana estaba entre sus preferencias, y el casabe parece haber sido su plato básico. Era una suerte de pan; una torta circular y delgada hecha de la raíz de la yuca agria rallada y a la que se le extraía el zumo venenoso. Los aborígenes le llamaban casabí y pasó a la dieta colonial y aún hoy se elabora sobre todo en regiones de la porción oriental de la Isla, en las que es muy gustado.

   Los grandes afluentes de la cocina cubana son la española y la africana. A ellas se sumarían con el tiempo, pero con menos fuerza, elementos de las cocinas árabe, china, italiana y caribeña.  Lo norteamericano, más que en la cocina en sí, influirá en el empleo de algunos productos y en un estilo de comer.

            Los cocineros europeos fueron excepcionales durante la Colonia. La cocina cubana comienza a diferenciarse de la española cuando el esclavo doméstico asumió a cocina de los amos. Fue el criado negro –o chino- quien en lo esencial dio el toque de diferencia entre ambas, afirmaba la dietista Nitza Villapol, que estudió como pocos estos temas.

            Por la vía de esclavos y criados negros se instalaron en el paladar cubano  platos como el bacalao, el arroz con pollo, el tasajo, el fufú de plátano y esas dos glorias de la culinaria nacional que son el congrí y el arroz moro.  También el arroz blanco como cereal básico y plato esencial para combinar con otros alimentos. El arroz mojado con el guiso es una característica de la cocina cubana. En la mayor parte de las casas el arroz se sirve en las dos comidas y, por muchos que sean los platos a la mesa, el cubano siente que “no ha comido” si no comió arroz.

            La preferencia por los dulces es otra de las constantes del paladar cubano; gusto este que impuso, y de qué forma, la industria azucarera.  También lo frito, al extremo que Nitza Villapol aseveraba que “cualquier comida que esté frita es cubana”.

 Recuerda María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlín,  en sus memorias (1844) que el día de su regreso a La Habana tras una larga estancia en Europa, su familia, una de las más acaudaladas de la Isla entonces, quiso agasajarla con los más exquisitos manjares franceses y que ella los rechazó a cambio de “un simple ajiaco”. Otro viajero, el norteamericano Samuel Hazard, cuenta en su libro Cuba a pluma y lápiz (1870) que las familias cubanas comían tasajo cuando no tenían extranjeros sentados a su mesa.

 La predilección del cubano por las carnes queda anotada en las Cartas habaneras (1821) de Francis R. Jamesson, primer cónsul británico en la capital cubana. Buen ejemplo de esa preferencia lo ofrece Cirilo Villaverde en su novela Cecilia Valdés (1882) una de las cumbres de la narrativa nacional. En ella, al describir un almuerzo de la opulenta familia Gamboa, enumera los platos que lo conformaban: carne de vaca, carne de puerco frita, carne guisada, carne estofada, picadillo de ternera servido en una torta de casabe mojado, pollo asado relumbrante en manteca y ajo, huevos fritos casi anegados en salsa de tomate, arroz, plátano maduro frito en luengas y melosas tajadas, ensaladas de berro y lechuga y, para rematar, sendas tazas de café con leche para cada uno los comensales.

La  norteamericana Julia Howe en su Viaje a Cuba (1860) apunta “la desordenada profusión de manjares” de la mesa cubana, y el escritor gallego Jacinto Salas y Quiroga comenta en 1839: “Casas hay numerosas en que a diario se sirve la mesa como si debiera servir para un eterno festín”.  No se piense en la mesa buffet, sin embargo.  En su libro Un artista en Cuba, escribe Walter Goodman, pintor inglés que vivió aquí entre 1864 y 1869, que cada plato se presentaba por separado, por lo que a veces había más de catorce fuentes en la mesa.

SEÑAS DE IDENTIDAD

Cuba tiene una cocina con acento propio, rica y variada. Su cocina regional es también digna de tomarse en cuenta. Más que los platos en sí, lo cubano en la cocina es la sazón y la forma de elaborar y presentar los alimentos.

Así, por cocina cubana se entenderá no solo aquellos platos típicos, sino cualquier comida que se adapte a la idiosincrasia y al paladar cubano.  En resumen, que haya sido marinada, cocida y presentada a la cubana. Entonces cualquier plato de la cocina internacional se transforma para adquirir una connotación que lo empareja con los llamados criollos o tradicionales.

Un plato tan internacional como la langota a la indiana se “cubaniza” si se utiliza ajo en su elaboración y se le disminuye el curry, en tanto que la langosta termidor “cubanizada” lleva todos los ingredientes que caracterizan a ese plato, y además ajo, ají guaguao, tomillo y mostaza, que le dan sabor y olor diferentes. La paella criolla sustituye el arroz tipo Valencia por el de grano largo.

El cubano prefiere el zumo de naranja agria para marinar las carnes rojas, y el limón para el pollo, los pescados y los mariscos. Elemento indispensable para el adobo son la pimienta molida, otras especias secas y algunas yerbas aromáticas. También el ajo, el tomate, el ají, la cebolla… Se trata de una cocina que abusa poco del picante y en la que la salsa no mata nunca el sabor auténtico del plato. Es una comida que la población, por lo general, degusta muy hecha –incluso los pescados- y que muestra poco aprecio por las verduras y los frutos del mar.  Es rica en féculas y evidencia una idolatría casi fetichista por las carnes rojas.

            El patrón alimentario del cubano incluye el arroz, como cereal básico,  un guiso de frijoles, algún alimento frito y un dulce. La variedad la da el cambio en el color del frijol.   El desayuno es casi siempre frugal.

            Una cena típica nuestra no dejaría fuera al congrí –guiso de arroz blanco con frijoles colorados- y las masas de cerdo fritas, suaves y fragantes; platos que se acompañarían con otro de la deliciosa yuca salcochada y aderezada con un mojo de naranja agria y ajo, y con un platillo de plátanos verdes fritos y aplastados a puñetazos –los llamados tostones o tachinos o patacones, como se les conoce en otras latitudes.

            Tan cubana como esa cena podría ser otra que incluya el arroz moro –o moros con cristianos- y que no es más que arroz blanco y frijoles negros guisados juntos, y el picadillo a la habanera. Este plato, tan recurrido, no es más que carne molida bien condimentada con laurel, cebolla, ajo, pimentón, tomate, orégano, pimienta, aceitunas y pasas, y a la que se le pone encima, cabalgándola, si se desea,  un huevo frito y se adorna con pimientos morrones.

Con el maíz tierno molido se hace el tamal en forma de guiso –se le llama aquí “en cazuela”- o envuelto en las hojas de la propia mazorca. Su elaboración es todo un arte e involucra, comúnmente, a más de un miembro de la familia.

La ropa vieja sobresale asimismo entre los platos emblemáticos cubanos. Villaverde la menciona en su Cecilia Valdés, y lo hace también Carlos Loveira en su novela Juan Criollo (1928). Ideal para combinar con un buen guiso de frijoles negros, al igual que la carne asada, que se marina con zumo de naranja agria, sal pimentada, orégano, comino y laurel.

LOS POSTRES

            El 24 de septiembre de 1528, mediante una Real Cédula, el emperador Carlos V ordenaba a las autoridades coloniales de la Isla de Cuba que favorecieran y ayudaran a un tal Francisco de Soto “en todo lo que buenamente hubiera lugar”. Soto era un repostero famoso y de postín, un hombre que como dulcero sirvió a la reina Isabel la Católica y al rey Felipe el Hermoso, abuela y padre de emperador, y aunque es de suponer que no vino a Cuba a hacer dulces, sino a enriquecerse con las mercedes de tierra y las encomiendas de indios, es bueno pensar  que contribuyera a fomentar la tradición de la repostería criolla.

            Los dulces cubanos deslumbraron a Fanny Erskine Inglis,   Marquesa de Calderón de la Barca. Corre el año de 1839 y a su paso por La Habana es invitada a una cena y advierte en su testimonio “que colocaron sobre la mesa… inmensos floreros y candelabros de alabastro, así como centenares de platos de dulces y de frutas; los dulces eran de todas las descripciones inimaginables…” Concluye la Marquesa que aquí “el postre resulta una curiosidad por lo variado y numeroso”.

            En su libro De bandera a bandera (1889) Eliza McHatton-Ripley, una norteamericana avecindada en La Habana, alude a los dulceros, aquellos vendedores ambulantes que “traían pequeños cuencos y tazas de confituras, conservas de guayaba y mango, coco rallado cocido con azúcar y un delicioso flan de leche de coco, además de otras preparaciones de frutas”.

            Al igual que las frutas, algunas viandas son muy utilizadas en la repostería cubana. Con boniato y yuca  se prepara esa delicia de delicias que son los buñuelos. Se cocinan la yuca y el boniato  en agua hirviendo y sin que se ablanden demasiado. Se muelen entonces y se amasan con huevo batido, anís, sal y harina. Se toma esa masa por porciones, se da a esas porciones forma de número 8 y se fríen en aceite caliente y se bañan los buñuelos con una buena almíbar en el momento de servirlos…

            La boca se hace agua.

ESTE LIBRO

De la mejor cocina cubana de siempre  hay numerosos ejemplos en las páginas de este libro.

 Son recetas que siguen el modo de hacer tradicional de la cocina casera; recetas de familia que se trasmitieron  de una generación a otra. Su autora, Mayra Gómez Fariñas, aprendió a cocinar viendo como lo hacían sus mayores, que a su vez lo habían aprendido de los suyos, y con el tiempo perfeccionó los platos que aprendió a elaborar y los adaptó a una práctica más actual, aunque siga extrañando las  comidas a la brasa en  el viejo fogón de carbón de la casa de la abuela: lenta cocción que  extraía de los platos un sabor que ya se perdió para siempre.

 Mayra sigue viendo la cocina como parte del ritual de la proverbial hospitalidad cubana. Ella se siente  realizada  cuando el visitante entrecierra los ojos para preguntar, entre suspiros, qué es ese olor delicioso que sale de la cocina. Puede que sea la natilla de calabaza de su tía o el pollo  Bianchi. No importa.  Para ella, la cocina es el amor y el gusto de hacerla  para que otros la disfruten. Nada supera el placer estético que le proporciona una mesa bien servida y la satisfacción espiritual de la armonía que, con olvido del tiempo, puede lograrse en torno a ella.   Sin amor y gusto, a su juicio, no se logrará jamás una buena comida. Y de cuanto amor y gusto pone Mayra en cada uno de los platos que elabora, puede dar fe el autor de este prólogo, convencido como está de que, en nuestro caso,  el amor entró también por la cocina.

 

Santa Amalia, 25 de septiembre de 2006

Ciro Bianchi Ross

    

Masas de cerdo fritas al ajo

4 Servicios

Ingredientes:

1kg de carne de cerdo, 1 cucharada de aceite, 6 dientes de ajo, 1 cucharadita de comino, sal a gusto. 

Preparación:

Pique la carne en cubos y  marínelos  con  sal y  comino. Eche  en una cazuela el aceite y los ajos pelados y machacados y póngala a fuego lento hasta que los ajos se frían. Añada la carne y sofríala. Cuando esté doradita agregue  agua hasta cubrirla y  cocine,  también a fuego lento,  hasta que se consuma toda el agua y quede solamente la grasa .Déjela de la candela hasta que  vaya a servirla. Sírvala en una fuente. Acompáñela con yuca cocinada o plátanos tostones o  chatinos.

   

Lentejas diferentes

4 Servicios

 Ingredientes:

Un kg de lentejas, 3 cucharadas de aceite, 2 cebollas grandes, 200g de tocino o lomo ahumado, comino y sal a gusto.

 Preparación:

Lave y ponga en una olla las lentejas con  el agua necesaria para que se ablanden, añádale el tocino o el lomo ahumado  y manténgalas  a la candela por espacio de 30 minutos. Baje la olla del fuego.

Aparte,  pique las cebollas en ruedas finas y póngalas a dorar  al fuego  en un sartén con el aceite. Cuide de que no se quemen.  Añada a la olla las cebollas,  el comino y la sal a gusto y manténgala  a fuego lento, sin presión,  hasta que espese el caldo

 

Frijoles negros

4 Servicios

 Ingredientes:

Un kg de frijoles negros, 2 cucharadas de aceite, vinagre, 1 cuadrito de bacon, 1 cucharada de azúcar prieta, 1 cebolla grande, 6 dientes de ajo, 1 ají pimiento, 1 hoja de  orégano, 1 hoja de culantro, 1 cucharadita de albahaca, comino y sal a gusto. Aceite de oliva.

  Preparación:

Lave y ponga en una olla de presión  los frijoles con el agua necesaria para ablandarlos. Manténgala al fuego  por espacio de 40 minutos. Retire la olla del fuego.

Aparte, limpie  la cebolla y el ají y  píquelos bien finos. Lave la hoja de laurel y la de culantro y píquelas también  finamente. Póngalas en un mortero, añada  los dientes de ajó y ½ cucharadita de sal y machaque  bien.

Cuando los frijoles están blandos,  adicione  la cebolla y el ají  picados, el contenido del mortero, el azúcar prieta, la albahaca y el cuadrito de bacon disuelto en un poco de caldo. Puntee con el comino y la sal. Mantenga la composición al fuego,  sin presión,  hasta que espese el caldo. Sírvalos en fuente o en platos individuales. En la mesa añádale un chorrito de vinagre. Y si lo prefiere, otro de aceite de oliva.

 

Ensalada de piña rellena

4 servicios

 

Ingredientes:

Dos piñas con penachos, 1 queso crema, 1 taza de mayonesa, 2 tajadas de mango, 2 platanitos de frutas maduros, ½ fruta bomba mediana, la masa de una de las piñas, 2 cucharadas de azúcar blanca.

 Preparación:

Pique las piñas a la mitad cuidando de  que no se dañe el penacho y ahuéquelas con cuidado.

Prepare un coctel de frutas:

Dos tajadas de mango, 2 platanitos de frutas maduros, ½ fruta bomba mediana, la masa de una de las piñas, 2 cucharadas de azúcar blanca.

Pique todas las frutas en pedazos pequeños y polvoréelas con azúcar blanca. Bata el queso crema con la mayonesa y adicione  las frutas polvorizadas con el azúcar. Rellene los cascarones de piña y adórnelas con  cereza u otra frutilla disponible. Corte la masa de la otra piña en semicírculos y adorne con ellos  la fuente donde servirá  las piñas rellenas.

    

Ensalada de remolacha agridulce

4 Servicios

Ingredientes:

Tres remolachas grandes, 2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de vinagre.

Preparación:

Lave las remolachas, échelas  en la olla de presión con agua suficiente y manténgalas  al fuego  por espacio de 30 minutos. Déjelas refrescar y proceda a quitarles la piel. Córtelas en rebanadas finas y póngalas en una fuente.

Aparte mezcle la miel y el vinagre y cubra  las rebanadas  con la mezcla.

  

Croquetas de aguacate

4 Servicios

 Ingredientes:

Tres cucharadas de mantequilla, 6 cucharadas de harina de pan,  1½ taza de leche o caldo, 1 cucharadita de sal, ¼ cucharadita de pimienta, 1 cucharada de vino seco, 1 taza de aguacate, 2 tazas de carne (pollo, jamón), 2 huevos, 1 taza de pan rallado o galletas molidas, aceite.

 Preparación:

 Mezcle la harina con la leche, la sal y la pimienta. Ponga una cacerola  a fuego lento y derrita  la mantequilla. Adicione poco a poco la mezcla y continué la cocción, a fuego lento, revolviendo constantemente hasta que tenga consistencia de crema doble  y se vea el fondo de la cacerola al moverla con la cuchara. Añada el vino, el aguacate y la carne. Mézclelo todo  y viértalo en una fuente. Guárdela en el frío. Se enfriará bien.Saque  la composición  del frío y con una cuchara tome porciones de la masa, déle forma de croqueta y pásela por el huevo batido y el pan rallado o la  galleta molida. Ya moldeadas, déjelas reposar durante 10 minutos antes de freírlas en aceite bien caliente.

Sírvala en fuente o en platos individuales. Acompáñelas con rodajas de tomate y pepino.

Bacalao ahumado Don Coqui

4 Servicios 

Ingredientes:

460g de bacalao, 460g de papa, 1 cebolla mediana, 3 dientes de ajo, 1 ají de ensalada grande, 2 cucharadas de aceite, 3 cucharadas  de vino seco, 3 cucharadas de agua,  1 cucharadita de vinagre, 1 lata de salsa de tomate, 1 lata de pimientos morrones, 2 ó 3 pedacitos de raíz de mangle rojo

 Preparación:

Limpie el bacalao de piel y espinas y remójelo desde la víspera. A la mañana siguiente cambie el agua y hiérvalo hasta que se ablande. Píquelo en pedazos grandes.

            En una cacerola plana ponga las papas peladas y cortadas en ruedas. Cúbralas con el bacalao y añada la cebolla cortada en ruedas, los ajos pelados y machacados, el ají cortado en tiras, el aceite, el vino seco y el agua. Adicione el vinagre y la salsa de tomate y los pimientos morrones molidos. Agregue el mangle rojo.

            Cocine a fuego muy bajo hasta que las papas se ablanden.

Sírvalo en fuente. Adorne con pimientos morrones. Acompañe con pan tostado y frotado con ajo.

Salsa de mango

4 servicios

 Ingredientes:

Una taza de pulpa de mango, ½ taza de caldo o agua, ½ taza de azúcar blanca, ½ taza de vino blanco, ½ taza de jugo de mango, 2 cucharadas de maicena, ½  cucharadita de sal y pimienta blanca a gusto.

 Preparación:

Ponga a fuego lento un jarro con  el azúcar  hasta hacer un caramelo. Retírelo del fuego y refrésquelo con vino blanco. Añada la pulpa y  el jugo de mango, el caldo o agua, la sal y la pimienta.

Diluya la maicena en un poco de caldo o agua y adiciónela, revolviendo constantemente con una cuchara de madera hasta que tome consistencia.

Acompañará carnes rojas con esta salsa.

      

Salsa verde

4 Servicios

 Ingredientes:

Un mazo de cilantro, 4 ajíes verdes, 1 hoja de culantro, 4 dientes de ajo, 1 cucharada de vinagre, ½ taza de yogurt o crema de leche, 1 cucharadita de comino. Pimienta y sal a gusto.

 Preparación:

Lave las ramas de cilantro y  la hoja de culantro. Lave y limpie los ajíes y píquelos en tiras.  Pele y lasquee los ajos. Páselo todo por la batidora eléctrica.

Ponga el batido  en un pozuelo y agréguele  yogurt o crema de leche, el vinagre, el comino, la pimienta y sal.

Utilícela en   carnes y ensaladas.